Jubileo en el Antiguo Testamento


En el Libro del Levítico (cap. 25) aparece proclamado el año Jubilar.

Allí, Dios manda a su pueblo que al llegar el año cincuenta, hagan resonar el sonido de la trompeta por toda la tierra y ese año sea santificado. Es el año del Jubileo.

Este Año Jubilar traía estas exigencias o leyes:

a) Descanso de la tierra y devolución a sus propietarios (Lev. 25,8-22).

Esta ley se funda en el principio de que la tierra es propiedad de Yahvé, el cual la concede en usufructo a su pueblo, repartido en familias. Se expresaba:

* En ese año no se sembraba la tierra, no se vendimiaba la viña y vivían todos de lo que la tierra producía espontáneamente.

* Además, en ese año, las propiedades volvían a las familias a quienes antes habían pertenecido. De ahí que al vender la tierra, su valor se tase en proporción a los años que falten hasta el Jubileo.
La aplicación de esta ley jubilar, tropezó con graves inconvenientes y en cuanto a su vigencia, no tenemos en la Biblia, ni en otras fuentes históricas, noticia alguno que nos lo asegure.

 - Parece una ley ideal que nunca tuvo cumplimiento.

 - Los profetas condenan con frecuencia la ambición de los ricos, por extender sus propiedades.

 - Tal vez, como otros, no es más que la expresión de un principio de orden moral o jurídico.
Este principio era: Dios había otorgado la tierra a su pueblo. Este debía considerarse no como propietario sino como colono.

b) Rescate de las propiedades (Lev. 25,23-34).
También esta ley se fundamento en el principio de que Dios es el Señor y Dueño de las tierras. Esta ley propone respecto a las tierras:

 - Derecho de rescate de las tierras vendidas.

 - Si lo hace (por sí o por pariente próximo), antes del año jubilar, lo tierra se valorará conforme a los años que quedan hasta ese año jubilar.

El pariente que rescata lo vendido es llamado «go' el», que significa «liberador».

Respecto a las casas propone:
- Si la casa es de ciudad amurallada, el vendedor tiene derecho a recuperarla en el plazo de un año. Si no lo hace en ese plazo, la casa quedará propiedad del comprador a perpetuidad, y no le afecta el rescate del año jubilar.

 - Si las casas son del mundo rural, éstas pueden ser rescatadas en todo tiempo; y, en todo caso, en el año jubilar vuelven a su antiguo propietario.

c) Rescate de los siervos (Lev. 25,35-55).
Mediante esta ley, Dios quiere recordarle al pueblo que El es el Señor de todos los hombres; a todos los liberó de Egipto.

En esta ley se establece:
  - No prestar con usura. Si alguno está en necesidad y pide ayuda, debe ayudársele con dinero o bienes. Pero no debe hacerse con usura, para no fomentar la esclavitud.

 - Rescate de los esclavos:
  * Si el esclavo pertenece a un pueblo extranjero, debe ser tratado con benevolencia, pero quedará de propiedad perpetua.

  * Si el esclavo pertenece al pueblo judío, no debe ser tratado como un siervo. En el año del jubileo, se le dará la libertad y volverá con su familia.

  * Si el esclavo judío puede rescatarse antes del año jubilar, podrá hacerlo por sí o por pariente. El precio del rescate, será en proporción a los años que falten para el año jubi1ar.
También estas leyes, como otras muchas, parece que apenas tuvieron aceptación en la práctica. Muchas veces los profetas, tienen que echar en cara a sus conciudadanos el no cumplir estas leyes, como habían prometido.

El pueblo tenía conciencia de que el Señor era el Dueño de las personas y de las tierras.

A partir de esta soberanía, reconocen, también, la necesidad de afirmar la igualdad de los hombres, y superar todo lo que signifique desigualdad, opresión, esclavitud, para llegar a una auténtica fraternidad.

Asimismo, reconocen que las tierras deben estar al servicio de todos, y no deben servir para enriquecer a unos pocos, en detrimento de los más necesitados.

El pueblo expresa esta soberanía en unas leyes que, aunque muchas veces expresaban un ideal utópico, eran una llamada constante a su forma de vivir.